Hola, sólo quería describir mi infancia en Vallat durante mis vacaciones de verano. Me llamo Sergio, soy de Madrid y soy sobrino de una de las mujeres más ancianas de Vallat y que ahora vive con su Dios como ella decía; ella era para todos la Tía María (María Centelles Genesías).
Durante 4 o 5 años estuve veraneando en Vallat. Allí hice grandes amigos de los que tengo un buen recuerdo. Conocí primos que no sabía ni que existían a los que tengo un gran cariño y sobre todo disfruté de la gente del lugar que me trataron como a uno más desde el principio. Participé en todo, incluso tenía turno en el bar del pueblo, y aún recuerdo esas despertás que hasta subían a casa de mi tía a tirarme de la cama literalmente. Los chapuzones en el río y los no menos humedos del pilón en el que caía todos los años 3 y 4 veces. Mis primeras aventuras amorosas fueron allí. Las risas, los llantos de amigos, los secretos, la cruz, etc... Todos recuerdos imborrables.
Durante mucho tiempo pensé: "y si cuando vuelva ya no hay nadie; y si se han olvidado de mi". Todo esto se pasa por la cabeza, y hoy mismo a día 21 de abril de 2010 descubro que estas personas de mi infancia todavía se acuerdan de mi; todavía al hablar con ellos veo a esos niños escondidos para fumarse un cigarro y hablar de quien me gusta a mi y quien le gusta a otro. Hace 13 años que no vuelvo por Vallat y hoy mismo he hecho la promesa de volver, aunque sea lo último que haga en mi vida.
PD: Recuerdos para esas personas que me hicieron disfrutar tanto y me enseñaron a ser una buena persona. Desde aquí quiero darles las gracias (Ana Belén, Carmen, Marieta, Víctor, Carlos, Rosa Mari, Noelia, etc... y los demás que se me olvidan). Gracias, nunca os voy a olvidar.
Vuestro amigo Sergio.